jueves, 12 de septiembre de 2013

Entrada 41. Primera película de pilates.



Mark Pedri ha asumido la aventura de filmar una película que pueda ser un compendio lo más heterogéneo y extensible posible. Merece la pena mirarlo y apoyarlo, aunque la cobertura esté más dedicada a EEUU que a Europa. La película se llama: A movement of movement, y se hizo en parte con la aportación personal e institucional de una buena parte de la comunidad de profesionales del pilates a nivel internacional.
El día de ayer pude comunicarme por correo con Mark y me informó que están recibiendo las solicitudes de todas partes del mundo para decidir en qué idiomas subtitularán la película. Cuando lo hagan en castellano tendremos una proyección especial en el estudio.


jueves, 18 de julio de 2013

Entrada 40. Trabajo inteligente, no fuerte. ¿Qué tan duro tiene que ser el pilates?

En una de las últimas discusiones de cuál pilates practicamos en el estudio, una de las alumnas que más pudiese creer en mi línea de trabajo me dijo que nuestras clases no podían ser consideradas estrictamente 100% Pilates y quizás, si yo hubiese estado en la mitad de mi trayecto profesional me hubiese enfadado con ella, me hubiese ofuscado alegando que llevo mucho dinero invertido en "pilates" para que alguien me diga que no lo enseño. 
Profundizando su juicio, y con muchas horas de clases, le doy la razón, ya que si bien utilizamos el reformer, o las sillas, también podemos utilizar el TRX o el foam roller o el fitball o, incluso cuando trabajamos en el suelo, aparte del repertorio conocido de mat Pilates, cada día más incorporamos transiciones de movimiento o movimientos enteros del método Feldenkrais para facilitar el movimiento, para optimizar la experiencia del sistema nervioso; en suma: hacer lo imposible, posible, lo posible, estético.
Shelly Power es una de las mejores instructoras, mentoras y formadoras que lidera la escuela que yo represento en EEUU. Shelly escribe poco, pero en su último post debe ser de lectura obligatoria para quienes nos dedicamos profesionalmente al movimiento.
Sus reflexiones finales no son excluyentes para cualquier tipo de alumno de Pilates: "¿repites lo mismo, año tras año, o estás progresando en tu práctica del método? ¿Entiendes la manera de hacer los ejercicios cada vez más fácilmente?"
Otro aporte de Shelly en ese post es su valiosísima experiencia como alumna y justamente el aprender de los mejores instructores, aquellos capaces de ocuparse más de sus alumnos que de ellos mismos. De estos aprendió la forma de hacerles entender el movimiento que se pide en la clase, cómo puede hacerse mejor, sin que cueste tanto. Esa calidad de movimiento es la que permite experimentar movimientos naturales, no robóticos.
Justo ayer, llegó una alumna algo cansada de tres años de clases de pilates en un polideportivo municipal. Siempre la misma tabla, se la sabe de memoria por supuesto, pero algo le dice que el movimiento puede ser mucho mejor, por eso estaba hablando conmigo, está en esa vía del auto-descubrimiento. 
Tardó tres años, puede tardar toda la vida... no pasa nada, es perfecto. 
¿Cómo calificarías tus movimientos en clase?


Entrada 39. Pilates permeable a la evidencia científica.


Cada vez es más frecuente escuchar a mis alumnas que entre un grupo de amigas hay varias que practican Pilates, cuando justamente algunas de ellas tienen tres cursos, cuatro y hasta siete haciendo el Pilates con máquina. Sus amigas ni siquiera han acabado el primer curso, y acaso lo más curioso es que muchas ya son expertas en el tema y pueden describir el método e incluso afirmar que no son necesarias las máquinas, que con el fitball todo se puede hacer. Por respeto a los lectores de este blog no volveremos a tocar lo que se expuso en la Entrada 38 acerca del Pilates reformer.
No obstante, el punto de constante reflexión para nuestra práctica profesional es la permeabilidad del método a la evidencia científica. De hecho, es una de las principales razones que explica el hecho de que cada día sea más frecuente que los profesionales de la salud nos deriven o remitan a sus pacientes.
En un foro de Linkedin que me gusta participar habitualmente, un colega comentaba que el colmo de un purista del Pilates sería dar clases en bañador, como lo demuestra el propio Joseph Pilates en innumerables fotografías de la época con su reluciente bañador blanco y zapatillas de ballet.
Hay que asumir que el buen Joe murió en 1968 y desde entonces han ocurrido muchísimos descubrimientos científicos y respecto al Pilates esto ha sido bidireccional: investigadores que han estudiado el Pilates o investigadores cuyos descubrimientos se han aplicado directa o indirectamente al método.
El siguiente link de BBC Mundo es ilustrativo en este sentido: resulta que en los últimos cincuenta años, casi el mismo tiempo que lleva Joe muerto, los investigadores habían desestimado una propiedad fisiológica de los músculos: a través de los filamentos de miosina, se activa la actina y se activa la contracción muscular, pero ahora están demostrando que  la fuerza generada no es vectorial sino radial y de ejes largos.
Esto tiene implicaciones y aplicaciones que aún están por verse, como por ejemplo en el análisis molecular de los músculos afectados en las patologías coronarias.
En todo caso, refuerza el paradigma de la malla muscular y la tensegridad, también referidas en la Entrada 17. La periodista Michell Roberts de la BBC finaliza su artículo con la frase de que está por verse cómo aplicarán estos hallazgos los físicoculturistas. 
Por mi parte yo y muchos de mis colegas ya estamos estudiando este hallazgo. 
¿A ti te interesa investigarlo? ¿Y a tu monitor?


miércoles, 24 de abril de 2013

Entrada 38 ¿El Pilates reformer es la panacea?

En Barcelona no debe haber más de 30 centros que ofrezcan el servicio de Pilates reformer en grupos reducidos.
Antes de abordar este tema técnico, cabe recordar que tal como Joseph Pilates concibió su sistema de entrenamiento físico: el alumno debía pasar una fase inicial de unas 60 sesiones (con la frecuencia semanal que sus ingresos y su tiempo se lo permitiesen; hay casos registrados de 5 sesiones, de lunes a viernes) donde el aprendizaje incluía todos los aparatos, inclusive algunos que no son tan comercializados como el lat-pull. Pasado ese tiempo el alumno recibía como un alta médica y se le enseñaban las tablas de Mat, que es la modalidad imperante en las clases dirigidas en los gimnasios por razones económicas que ya hemos explicado en otra entrada.
El reformer se vende como esa máquina capaz de "reformar" cualquier cuerpo. Hay diferentes modelos, desde el prácticamente idéntico al fabricado en madera por el hermano de Joseph en Manhattan en la década de los cuarenta, hasta las versiones metálicas más modernas que incluyen accesorios como la torre adosada con barras, así como las plataformas de salto (rígidas o elásticas).
Coincido con quienes creen que si Joseph estuviese vivo seguramente las máquinas serían otras, diferentes, más modernas inclusive. Los fabricantes que están más al día con las investigaciones y opiniones de los expertos son Balanced  Body y Stott Pilates, basta ver sus catálogos para cerciorarse.
En cuanto a lo que le interesa al alumno como ambiente de aprendizaje, está claro que el reformer amplía los estímulos que puede recibir el sistema nervioso: superficies que pueden ser estables e inestables a la vez, asistencia y resistencia de los muelles y un largo etcétera.
Mientras más ambientes cuente el alumno para moverse más enriquecedora será la experiencia para el sistema nervioso, también será más propicia para que este cambie al recibir más opciones de movimientos. Si el sistema cambia, el resto de sistemas del cuerpo también podrá hacerlo ¿Tus sesiones se desarrollan en diferentes ambientes o estás siempre en el mismo ambiente?


sábado, 6 de abril de 2013

Entrada 37. ¿Pilates de gimnasio para usuarios de gimnasio?

Desde hace días he estado rumiando en mi mente lo que significa para mí estar como responsable durante siete horas a la semana de la sala de fitness de un gimnasio de casi ocho mil socios, en una ciudad que cada vez más cuida de su salud. 
Esto lo puedo garantizar luego de haber estado casi tres semanas en Madrid y ver que la gente allá sale mucho menos a la calle a hacer ejercicio que en Barcelona.
No obstante, en ambas ciudades va cambiando la mentalidad y cada día más va en aumento la cantidad de personas que salen a la calle a ejercitarse: en la calle, playa o montaña, o también dentro de algún gimnasio o centro especializado.
Con cada curso que hago me convenzo más de mi oficio como profesor de movimiento, ya no de pilates, ni en un futuro a mediano plazo de feldenkrais. 
Un profesor de movimiento donde mi misión es asesorar, acompañar, ese movimiento en las personas; que las personas sean capaces de aprender algo de ese movimiento. Algo que dé un resultado positivo para sus vidas, para sus cuerpos, para sus mentes y para sus emociones.
Los métodos son excusas, medios, para yo acercarme asertivamente a esos movimientos, convertirlos en movimientos posibles, fáciles y por último, estéticos.
Un hámster no piensa en esas cosas cuando está en la rueda corriendo, él la hace girar sin estar muy seguro si es la rueda que gira o él es que la hace girar:

Podemos pensar que la rata blanca de la ilustración por lo menos se detuvo en alto tal vez para pensar, no por fatiga, o quizás para moverse de una manera diferente, por afuera de la rueda, no por adentro y ya eso es un descubrimiento en sí mismo, bien por ella...
En los gimnasios hay máquinas humanas donde los usuarios ruedan, caminan o corren sin pensar; algunos inclusive leyendo una revista o viendo la televisión. Yo de vez en cuando me les acerco si los veo que se pueden estar haciendo daño: por ejemplo en una elíptica con las rodillas hacia afuera, o hacia adentro; en una cinta cayendo con todo el peso del cuerpo en sus talones cuando trotan, en fin, los ejemplos son múltiples y diversos con otras máquinas.
En el pilates de los gimnasios de actividades dirigidas pasa un poco lo mismo si el profesor no se preocupa que sea de otra manera al hacer un roll up, por ejemplo: "Desde la posición tumbado hacia arriba en el suelo, hay que levantar la cabeza y mover la columna hacia adelante hasta quedar sentado sobre el suelo con las piernas extendidas hacia adelante"... 
Imposible, profesor. 
Apretar el abdomen formaría parte de ese correr del hámster dentro de la rueda. "Ánimo chicas que este es el reto del 2013, hacer el roll up antes del verano sin que nos cueste, nos quedan unos meses: aprietaaaaa y subeeeee!!!". 
Está claro que si nos queremos salir de la rueda porque es imposible, el profesor y el alumno deben esforzarse por convertir ese movimiento imposible en posible, pero no por el objetivo de la operación bikini, sino por el reto de hacerlo posible, pero sobre todo fácil.
Si el profesor y el alumno son buenos, ello ocurrirá y luego de superar ese reto, con más inteligencia que esfuerzo, solamente si ambos son mejores como profesores y alumos además de lograr el roll up este será algo fácil y estético dentro de la clase. 
Solamente al alcance de los mejores profesores y alumnos está en lograr ejecutar el roll up además de una manera fácil con una gracia estética, casi con placer. Esto es extensivo no sólo con los movimientos de pilates, sino con cualquier movimiento.
Recuerdo con cariño la anécdota de un amigo surfista brasilero que me decía que ese deporte para él y sus colegas era como una religión, donde todos madrugaban en Salvador de Bahía para luego de un par de horas surfeando ir a trabajar, felices... Que él no entendía por ejemplo como había gente que como unos robots montaban bicicleta, algo tan mecánico. 
Él se sintió un poco mal cuando le comenté que yo era ciclista de montaña desde el 2002 y que yo también lo sentía como una religión. 
Si bien es cierto que por bastante tiempo pude haber sido como el hámster en la rueda, también un día fui como la rata blanca que se detuvo no por fatiga, sino porque quería pensar, y cómo desde ese día el movimiento comenzó a ser posible, fácil y en ocasiones, estético.
Lo que cabría preguntarse en definitiva: ¿cómo son tus movimientos en el gimnasio?