Al percatarme que llevo casi dos meses sin escribir en el blog se debe a dos motivos: las vacaciones de navidad y la saturación de contenidos en las redes: la web sirve para interconectar, informar, muchísimos otros verbos, entre ellos para saturar.
Recuerdo que luego de muchos años de mi experiencia como comercial me hallaba yo en mi primer curso de pilates y la formadora estaba intrigada conmigo porque yo era el único alumno que no era ni ex-bailarín, ni preparador físico. Yo respondí que tenía la experiencia profesional para vender "cualquier cosa" pero que el pilates lo podría vender para siempre porque tenía la evidencia en mi propio cuerpo de cómo funcionaba (en esa época ya llevaba tres años practicándolo).
La primera entrada de este blog es del 14/03/2012. El contenido siempre ha sido para comunicar y divulgar lo que investigo y compartir mi experiencia como profesor de movimiento. Lo he tratado de difundir en redes como twitter, Facebook, Linkedin y en listas de correo electrónicos de conocidos, o de conocidos de conocidos, pero no para vender el método, ni mucho menos a mí mismo. Lo he hecho para diferenciarme del resto de colegas que no investigan o que solamente dan clases y no continúan formándose.
Recuerdo un correo electrónico cuando un conocido de un conocido me respondió que no le enviará más correos del blog porque me consideraba publicidad no deseada (con lo fácil que es marcar como spam o eliminar el correo sin leerlo, pensé yo).
Siempre cabe la posibilidad de ser selectivo y tener un criterio con bastante sentido común en la web para conseguir un enjambre de oportunidades para investigar y aprender.
Los foros profesionales a veces pueden servir para discutir opiniones o para encontrar criterios diferentes. Un ejemplo algo atípico es este debate del 01/03/2012: Abdominales hipopresivos, donde se generaron 38 comentarios y la sobreexposición de alguno de sus miembros. Hace un par de días el debate se reanimó con los aportes de un estudiante de Ciencias de la actividad física y el ejercicio, cuando aportó los resultados de la criba que le pasa al método Hipopresivo y al método Pilates. Su actitud como investigador es ejemplar, ya se lo hice saber y nos coloca en el rol que mejor provecho nos permite sacarle a la web: el de investigar, el de informarnos.
Recuerdo en un seminario de periodismo en mi época de formación como humanista lo importante que era para redactar noticias seguir la regla de las cinco W, a saber en inglés: What, where, when, who, how y que una noticia bien redactada presentaba por orden jerárquico la respuesta a esas preguntas y ello no era una regla fija en el sentido: no es lo mismo que haya nacido el hijo del príncipe del Reino Unido, a que haya nacido el hijo de Manuel, el del bar. Ejemplos miles, como que no es lo mismo que el Rey de España haya perdido su prótesis dental por negligencia médica, contra el caso del médico X, responsable de la negligencia médica por la que un paciente Z le hayan amputado el pie incorrecto.
En cuanto al movimiento, en cada clase que pasa me percato del hecho de lo importante de ser capaces de responder a cuatro preguntas fundamentales: qué, cómo, cuándo y dónde. Porque el quién es obvio, se supone de entrada que es el alumno y el por qué o el para qué, muchas veces como el periodismo queda en el plano de la opinión o la anécdota.
Sin embargo, cuando entrevisto un alumno por primera vez, independientemente de su experiencia con el movimiento, trato de que se dé cuenta de cuáles partes de su cuerpo (el qué) se mueven poco o no se mueven; no obstante, antes de hacerle algunas pruebas, me interesa mucho saber el por qué y el para qué quieren venir a clases. Responder a estas dos preguntas es fundamental para no perder de vista mi función como proveedor de ese cliente, ya que si no recibe lo que viene a buscar, yo seré un expendedor de ejercicios sin un propósito y beneficios tangibles para la vida cotidiana de esa persona y en el mejor de los casos se aburrirá en mis clases como una ostra. Suelo revisar las fichas de los clientes además de motivos técnicos de programación de clases, para no olvidar la respuestas personales a esas dos preguntas, eso me recuerda también que esos clientes han decidido invertir una o dos horas semanales de su tiempo viniendo a mis clases... y eso no se puede olvidar nunca, podrían estar en el cine o en el gimnasio.
He llegado a estar en cursos de pilates donde algún colega o profesor me ha llegado a decir que piense menos y me mueva más y, justamente esa es la delgada línea donde debemos saber medirnos muy bien, ya que los sistemas no funcionan aisladamente. Si bien es cierto que Brent Anderson suele decir en sus conferencias de “Raising the bar” que la maestría de la técnica se logra cuando el alumno se convierte en un competente inconsciente, una vez ha logrado evolucionar en su aprendizaje motor, también es cierto que cuando estamos en clase de movimiento debemos responder (desde la mente/cuerpo) al qué, cómo, cuándo y dónde si queremos aportar información nueva al Sistema Nervioso; de hecho, equivocándonos o teniendo dudas en esas respuestas es dónde justamente podemos vislumbrar nuevas posibilidades en nuestros movimientos, paso previo a la adquisición de nuevos hábitos y concadenante, todo en conjunto, a una nueva organización.
Lo que me ha motivado a escribir esta entrada es volver a ver el documental de Ian Waterman (Entrega 5) donde uno de los médicos que lo trata habla que esa rarísima enfermedad que Ian padece: neuropatología muscular y una frase de ese médico que desde entonces no pude quitarme de la mente fue la de “No pain, no brain”, y aunque esto ya me ha llevado a hablar del tema en la Entrada 37: hay mucha gente que sigue entrenando y moviéndose con la filosofía que si no duele, no es bueno, no gano nada. Ganamos más si no hay dolor, agujetas incluidas. ¿Hasta cuándo se puede entrenar así?
Luego de mis últimos diez días de formación, a razón de unas seis horas diarias, estuvimos comprendiendo fundamentos del lenguaje verbal y no verbal para dar clases, así como movimientos esenciales para clarificar coordenadas cardinales del cuerpo y lo importante de ser capaces de tener apoyo unipodal en múltiples planos debido a la repercusión de ello en nuestras vidas cotidianas, como al andar, por ejemplo.
Al cabo de cumplir diez años de relación con el mundo del movimiento, me alegra coincidir con opiniones como la de Manuel Pedregal en su último libro, Entorno Pilates y Dolor Lumbar, cuando en la Introducción habla que luego de asistir a dos cursos completos con clases de anatomía, biomecánica, osteología y disección de cadáveres fue cuando él pudo realmente comprender con profundidad el funcionamiento del aparato locomotor.
A medida que más tiempo paso dando clases y diseñando programas de entrenamiento para mis clientes, me percato cada vez con mayor claridad que lo más importante para el entrenador es entender esto que menciona Manuel.
Resulta muy importante el punto de vista de la función, no la anatomía o la lesión, y de ahí restablecer los mecanismos del sistema y, solamente desde ese hallazgo, podrían cambiar los hábitos de la persona hacia una mejor organización, una mejor salud y un movimiento eficiente y estético.
Prefiero plantarme profesionalmente desde el hallazgo de esa posibilidad y descubrir en mí (y ayudar a descubrir a mis clientes) nuevos mecanismos pero no para cambiar algunos hábitos (patrones) de movimiento, ni mucho menos de conducta, como llegan a plantear algunos colegas, sino para estar más organizados para la vida, ante cualquier tarea cotidiana o extraordinaria.
De mis últimas sesenta horas de formación en Madrid, antes hablé de términos técnicos como apoyo unipodal; no obstante, puedo compartir mi experiencia de aprender en esas horas a estar tumbado boca abajo (en prono) y que fuese lo suficientemente cómodo para pasar un buen rato en esa posición y además moviéndome. También descubrí lo importante del movimiento de los globos oculares en flexo/extensión y rotación. El hallazgo de unos músculos que se usan mucho y otros que están completamente aletargados, así como su implicación con la tonicidad de músculos mucho más grandes, movilizadores y distales. Cómo la tonicidad de los globos oculares puede incidir en el apoyo unipodal (de pie sobre una pierna).
Cualquier colega que esté profesionalmente implicado con el movimiento debe ser insaciable en la actitud y la atención para disfrutar de estos hallazgos. Gracias a estos hallazgos podemos orientar a nuestros clientes a darse cuenta de sus hábitos, de la energía malgastada en una mala organización y cómo encaminarse en nuevas estrategias para nuevos movimientos, nuevos resultados.
Marilupe Campero es una de las autoridades de mayor relevancia en el mundo hispano hablante del Método Feldenkrais® y he tenido la suerte de tenerla como formadora en uno de los segmentos de mi formación profesional en Madrid.
Marilupe tiene más de treinta años dedicada al movimiento y en la ciudad de Colima, en México, es profundamente admirada por su trabajo de rehabilitación y educación a través del movimiento. A muchos que la conocemos nos conmueve especialmente el programa de Marilupe para niños con problema de desarrollo motor que desarrolla simultáneamente con los bebés y los padres en actividades dirigidas.
Ella suele plantear el tema del desarrollo motor desde las dos visiones más conocidas: la de Maduración neuronal (Milestone, etapas del desarrollo) y la Teoría de sistemas dinámicos (Esther Thelen et. al.)
Cuando un profesional programa una clase de movimiento, además de tomar en cuenta el tipo de cadenas cinéticas (v. Entrada 28) o cómo repercute ello en los husos musculares y el órgano tenidoso de Golgi (v. Entrada 26) se supone que ese profesional está buscando una progresión de cada uno de sus alumnos dentro del método que les enseña.
En Feldenkrais solemos decir que no importa el destino sino el viaje: el proceso, no el resultado. Por ello, a primera vista, la Teoría de sistemas dinámicos puede ser más pertinente para una línea de trabajo más ambiciosa:
- El individuo desarrolla su organismo reconociendo el ambiente y responde a las tareas que debe resolver.
- Los sistemas múltiples funcionan de una manera cooperativa motivados por las exploraciones del individuo en el ambiente.
- Las etapas de desarrollo pueden surgir de la auto-organización del individuo entre la multitud de los sistemas que están funcionando en su organismo.
- Siempre el organismo elegirá las respuestas más apropiadas que surjan motivadas por el ambiente.
Un buena clase, en resumen, debe tener una serie de tareas significativas en un contexto funcional. Marilupe le agrada enfatizar que cada individuo es el creador de su propio y único cerebro y por ende de su propia conducta motora: "La plasticidad cerebral, las conexiones sinópticas están ligadas a la propia actividad del individuo, junto con los programas genéticos y las oportunidades del medio ambiente."
Si tú como alumno tienes cada día un trabajo de escritorio de ocho o más horas, debes buscar la manera de proveerte más oportunidades en tu medio ambiente para poder tener más bienestar en tu organismo.
Si tú como profesional del movimiento no creas esas oportunidades en clases y sólo repites mecánicamente los movimientos del método que enseñas, pues deberías aprender a generar más oportunidades y ambientes para crear mejores cerebros y mejores conductas motoras.
Dan J. Siegel es uno de los expertos mayormente reconocidos en el medio académico estadounidense en la psicología del desarrollo. Actualmente es profesor de psiquiatría en la Escuela de Medicina de la UCLA y se ha dedicado a estudiar las relaciones familiares con un énfasis en cómo las experiencias significativas influyen en las emociones, conducta, memoria autobiográfica y la narrativa del individuo.
Respecto a nuestro entorno del movimiento en el siguiente vídeo podréis disfrutar en su conferencia (en inglés) del desarrollo de sus fascinantes aproximaciones a la mente. Nos revela apenas que el 95% de los terapeutas de la salud mental consultados por él no tenían una definición científica de lo que es la mente, del cerebro muchas, pero de la mente ni un solo documento o conferencia.
Dr. Siegel define que la mente es: "Un proceso que regula el flujo y la energía de la información. La mente humana ocurre de dos maneras: en el cuerpo a través del sistema nervioso; la otra en las interrelaciones que tenemos con los demás, con el otro."
De lo que va desarrollando Siegel en su conferencia, hay una exposición de un caso clínico que me conmovió profundamente: una paciente que por un accidente de tráfico recibe un impacto directo sobre su zona del córtex pre-frontal, en la zona límbica del cerebro (responsable de cinco procesos: clasificar los eventos que ocurren, la motivación, diferenciar entre diferentes sistemas de memorización, generar emociones o estados afectivos y por último, las relaciones sociales).
El caso se devela y puede comenzar a atenderse efectivamente en consulta cuando el paciente de seis años reporta que echaba de menos a su madre. El dr. Siegel estaba tratando al niño como psiquiatra infantil porque el niño se negaba a hablar en la escuela. Siegel no entendía la importancia del accidente de tráfico de la madre hasta que pudo ver un vídeo familiar donde salía ella bailando con el niño en el cumpleaños de su padre, mirándose a los ojos y comunicándose entre ellos a un nivel muy profundo. Él niño le informa que así era su madre antes, ya no más.
Una vez llaman a la madre a la consulta, el dr. Siegel se da cuenta que el niño tenía razón: esta señora se comportaba de una manera completamente diferente, sobre todo en sus relaciones sociales con los demás: un ser humano diferente. Al estar en la consulta el dr. Siegel solo con los padres y preguntar cómo era la vida desde el accidente, ella respondió: "Yo creo que si tuviese que ponerle unas palabras diría que he perdido mi alma."
Ella en efecto podía hablar, caminar, comer, pensar, pero se comportaba de una manera diferente. Su zona pre-frontal estaba afectada (en la cual está parte del córtex y el sistema límbico), y justamente esta incluye nueve funciones que se relacionan con la salud mental: regulación corporal de corazón, pulmones, etc; comunicación a los ojos con los demás; equilibrar las emociones; calmar el miedo; flexibilidad de respuesta (pausa antes de actuar); viajar en la línea temporal, del pasado, presente y futuro; capacidad de empatía con el otro; octava, capacidad de moralidad y compasión; la novena y última, la intuición.
Dan Siegel puede demostrar hablando, sin moverse, cómo la mente y el cuerpo pueden tener comunicación entre sí.
En este sentido siempre se habla que el método Pilates es un método para el cuerpo y la mente.
Los profesionales intentan cada día más demostrarlo a través del movimiento, no del habla. ¿Es importante para ti demostrarlo o que te lo demuestren? ¿Cómo prefieres hacerlo: hablando o moviéndote?