Durante los semestres que impartí clases en la Facultad de Humanidades de la Universidad Central de Venezuela fui uno de los pocos profesores que participaba voluntariamente en el Comité Permanente del Open Course Ware (OCW), esa sociedad del conocimiento que originalmente se creó en el año 2001 en el Instituto Tecnológico de Massachussetts (MIT) con el fin de liberar contenidos de cursos de pre y postgrado de esa institución. Luego esa filosofía se fue expandiendo entre muchas instituciones a nivel mundial (casi trescientas). En mi universidad, el comité lo dirigía un profesor de Ingeniería y otro de Física. Cuando daba clases creé páginas web de acceso ilimitado a los estudiantes y los resultados fueron muy estimulantes para algunos de ellos.
Hoy, dedicado profesionalmente al pilates y el movimiento, reconozco que en castellano hay dos gestos muy importantes a tener en consideración:
Comunidad Pilates y Fuente Pilates. La Comunidad la creó el colega Manuel Alcázar que estoy seguro que si diera clases en la universidad contribuyese de varias formas al OCW; por su parte Fuentepilates es una web privada con una de las bases de datos muy extensa de contenidos de pilates, probablemente la mayor, en el mundo de habla hispano.
Cabe añadir que cuando era miembro del Comité de la OCW de la Universidad Central, los colegas me comentaron que uno de los mayores estímulos para los profesores que comenzaron a promover el OCW en el MIT fue el hecho de darse cuenta de una realidad indetenible: tenían estadísticas objetivas de que la comunidad adulta que se auto-formaba, la autodidacta, crecía cada año más, con unas ansias insaciables, llegando a superar a la comunidad adulta inscrita en los cursos de pregrado o postgrado de la propia universidad.
Esa es mi filosofía con este blog, no venderme ni hacer un marketing encubierto. Sobre todo en este medio profesional donde estoy seguro que muchos "colegas" no tienen ni siquiera un diploma de una escuela internacional de una formación, de paso, que ya el Ministerio de Educación Cultura y Deporte se encarga de hacernos saber que es una Formación no reglada.
Precisamente por este motivo, hay que reconocer los esfuerzos de todos los colegas como Manuel A. o Andrea F. que aporten contenidos en este medio profesional y contribuyan activamente a subir el listón cada semana.
Solemos hablar en cursos de la biomecánica del running, de la técnica, del barefoot, del genotipo y fenotipo de los keniatas por citar los típicos africanos que ganan normalmente las distancias de 42 Km a nivel mundial.
Tuve que vivir en primera persona para ver el grupo que iba liderando el Maratón de Barcelona 2014 a la altura del Km 10 para darme cuenta de a la velocidad y que iban y a la capacidad de tensegridad de esos cuerpos en movimiento (+info Ver entrada 17).
Por supuesto un grupo muy veloz de cinco keniatas y un etíope, volando sobre el asfalto en menos de 30 min de carrera, sus cabezas ágiles, como flotando, sin impactos visibles, sólo se escuchaban los pasos. A los dos minutos los primeros caucásicos (marroquíes) y a los seis minutos más caucásicos europeos acusando muchos impactos en sus cuerpos y la primera mujer, keniata, obviamente.
Claro el esfuerzo físico y unas cabezas más pesadas se notan ya en los vídeos del Km 40, no tanto para el ganador; de cualquier forma los resultados le dan la razón a los defensores del genotipo africano: etíope con tiempo de 2h 10 min 45 seg, tres keniatas tras él, un marroquí a 5 min 38 segundos. El primer europeo de séptimo a 8 min 43 segundos.
En mujeres más drástico el orden de llegada: las únicas dos keniatas una detrás de la otra con diferencia de 11 min 56 segundos entre ambas y la tercera una catalana que llegó 16 min 48 segundos más tarde que la primera.
Estas estadísticas son intrascendentes ante el comentario de uno de mis alumnos de decirme que los africanos pueden llegar de primero siempre en estos tipos de competiciones pero si los pones a estudiar Medicina seguro que fracasarán. Esto es tan simplista como asegurar que nunca habrá un africano campeón en el Tour de France o en los 100 mts estilo mariposa. Quizá porque ellos en su cotidianidad no necesitan una bicicleta y tampoco meterse en una piscina.
Todo depende de la tarea, es como ver el movimiento en un espectáculo como el Drumming Live by Rosas & Ictus. A veces compulsivo, a veces en slow motion, siempre rítmico pero sin descanso desde el principio al final. Un bailarín necesita meterse de lleno en el linóleo durante toda su vida activa y profesional, y eso se nota en sus cuerpos también, como el de los keniatas en el asfalto. Disfrutad este vídeo...
La entrada 46 fue como un revulsivo para sacudirme la saturación de la Red. Ahora quiero continuar con mi propósito de divulgar lo que investigo o lo que experimento cuando doy o preparo las clases. Es el caso del blog de Fisioterapia de la Universitat a Manresa: la última entrada del profesor Gonzalo Lorza Blasco y el título de esta Entrada 47.
Ya en la Entrada 28 expliqué lo que entendemos dentro de la formación como cadenas cinéticas abiertas o cerradas y su aplicación en el método pilates cuando se practica con y sin máquinas.
El aporte del profesor Lorza Blasco, basado en los autores Leroy y Pierron, nos da un grado de comprensión del movimiento, tal como dice el profesor: "explicar de forma precisa el mecanismo de las asociaciones musculares (...) precisar las características cinesiológicas".
La clasificación de A. Leroy y G. Pierron es de finales de los ochenta, pero no ha tenido la repercusión como la clasificación de abierta y cerrada que se mantiene en la mayoría de los planes de estudios de los profesores de movimiento.
No voy a explicar lo que proponen los autores y resume el profesor Lorza Blasco, sería redundante; pero esta clasificación me permite entrar más en profundidad en el sistema músculo-esquelético, que a medida que más lo comprenda podré ser más asertivo en la comprensión del movimiento y en el diseño de mis clases.
Al percatarme que llevo casi dos meses sin escribir en el blog se debe a dos motivos: las vacaciones de navidad y la saturación de contenidos en las redes: la web sirve para interconectar, informar, muchísimos otros verbos, entre ellos para saturar.
Recuerdo que luego de muchos años de mi experiencia como comercial me hallaba yo en mi primer curso de pilates y la formadora estaba intrigada conmigo porque yo era el único alumno que no era ni ex-bailarín, ni preparador físico. Yo respondí que tenía la experiencia profesional para vender "cualquier cosa" pero que el pilates lo podría vender para siempre porque tenía la evidencia en mi propio cuerpo de cómo funcionaba (en esa época ya llevaba tres años practicándolo).
La primera entrada de este blog es del 14/03/2012. El contenido siempre ha sido para comunicar y divulgar lo que investigo y compartir mi experiencia como profesor de movimiento. Lo he tratado de difundir en redes como twitter, Facebook, Linkedin y en listas de correo electrónicos de conocidos, o de conocidos de conocidos, pero no para vender el método, ni mucho menos a mí mismo. Lo he hecho para diferenciarme del resto de colegas que no investigan o que solamente dan clases y no continúan formándose.
Recuerdo un correo electrónico cuando un conocido de un conocido me respondió que no le enviará más correos del blog porque me consideraba publicidad no deseada (con lo fácil que es marcar como spam o eliminar el correo sin leerlo, pensé yo).
Siempre cabe la posibilidad de ser selectivo y tener un criterio con bastante sentido común en la web para conseguir un enjambre de oportunidades para investigar y aprender.
Los foros profesionales a veces pueden servir para discutir opiniones o para encontrar criterios diferentes. Un ejemplo algo atípico es este debate del 01/03/2012: Abdominales hipopresivos, donde se generaron 38 comentarios y la sobreexposición de alguno de sus miembros. Hace un par de días el debate se reanimó con los aportes de un estudiante de Ciencias de la actividad física y el ejercicio, cuando aportó los resultados de la criba que le pasa al método Hipopresivo y al método Pilates. Su actitud como investigador es ejemplar, ya se lo hice saber y nos coloca en el rol que mejor provecho nos permite sacarle a la web: el de investigar, el de informarnos.
Recuerdo en un seminario de periodismo en mi época de formación como humanista lo importante que era para redactar noticias seguir la regla de las cinco W, a saber en inglés: What, where, when, who, how y que una noticia bien redactada presentaba por orden jerárquico la respuesta a esas preguntas y ello no era una regla fija en el sentido: no es lo mismo que haya nacido el hijo del príncipe del Reino Unido, a que haya nacido el hijo de Manuel, el del bar. Ejemplos miles, como que no es lo mismo que el Rey de España haya perdido su prótesis dental por negligencia médica, contra el caso del médico X, responsable de la negligencia médica por la que un paciente Z le hayan amputado el pie incorrecto.
En cuanto al movimiento, en cada clase que pasa me percato del hecho de lo importante de ser capaces de responder a cuatro preguntas fundamentales: qué, cómo, cuándo y dónde. Porque el quién es obvio, se supone de entrada que es el alumno y el por qué o el para qué, muchas veces como el periodismo queda en el plano de la opinión o la anécdota.
Sin embargo, cuando entrevisto un alumno por primera vez, independientemente de su experiencia con el movimiento, trato de que se dé cuenta de cuáles partes de su cuerpo (el qué) se mueven poco o no se mueven; no obstante, antes de hacerle algunas pruebas, me interesa mucho saber el por qué y el para qué quieren venir a clases. Responder a estas dos preguntas es fundamental para no perder de vista mi función como proveedor de ese cliente, ya que si no recibe lo que viene a buscar, yo seré un expendedor de ejercicios sin un propósito y beneficios tangibles para la vida cotidiana de esa persona y en el mejor de los casos se aburrirá en mis clases como una ostra. Suelo revisar las fichas de los clientes además de motivos técnicos de programación de clases, para no olvidar la respuestas personales a esas dos preguntas, eso me recuerda también que esos clientes han decidido invertir una o dos horas semanales de su tiempo viniendo a mis clases... y eso no se puede olvidar nunca, podrían estar en el cine o en el gimnasio.
He llegado a estar en cursos de pilates donde algún colega o profesor me ha llegado a decir que piense menos y me mueva más y, justamente esa es la delgada línea donde debemos saber medirnos muy bien, ya que los sistemas no funcionan aisladamente. Si bien es cierto que Brent Anderson suele decir en sus conferencias de “Raising the bar” que la maestría de la técnica se logra cuando el alumno se convierte en un competente inconsciente, una vez ha logrado evolucionar en su aprendizaje motor, también es cierto que cuando estamos en clase de movimiento debemos responder (desde la mente/cuerpo) al qué, cómo, cuándo y dónde si queremos aportar información nueva al Sistema Nervioso; de hecho, equivocándonos o teniendo dudas en esas respuestas es dónde justamente podemos vislumbrar nuevas posibilidades en nuestros movimientos, paso previo a la adquisición de nuevos hábitos y concadenante, todo en conjunto, a una nueva organización.
Lo que me ha motivado a escribir esta entrada es volver a ver el documental de Ian Waterman (Entrega 5) donde uno de los médicos que lo trata habla que esa rarísima enfermedad que Ian padece: neuropatología muscular y una frase de ese médico que desde entonces no pude quitarme de la mente fue la de “No pain, no brain”, y aunque esto ya me ha llevado a hablar del tema en la Entrada 37: hay mucha gente que sigue entrenando y moviéndose con la filosofía que si no duele, no es bueno, no gano nada. Ganamos más si no hay dolor, agujetas incluidas. ¿Hasta cuándo se puede entrenar así?