jueves, 17 de octubre de 2013

Entrada 43. Caminos del aprendizaje motor. Teorías del desarrollo motor.

Marilupe Campero es una de las autoridades de mayor relevancia en el mundo hispano hablante del Método Feldenkrais® y he tenido la suerte de tenerla como formadora en uno de los segmentos de mi formación profesional en Madrid.
Marilupe tiene más de treinta años dedicada al movimiento y en la ciudad de Colima, en México, es profundamente admirada por su trabajo de rehabilitación y educación a través del movimiento. A muchos que la conocemos nos conmueve especialmente el programa de Marilupe para niños con problema de desarrollo motor que desarrolla simultáneamente con los bebés y los padres en actividades dirigidas.
Ella suele plantear el tema del desarrollo motor desde las dos visiones más conocidas: la de Maduración neuronal (Milestone, etapas del desarrollo) y la Teoría de sistemas dinámicos  (Esther Thelen et. al.)
Cuando un profesional programa una clase de movimiento, además de tomar en cuenta el tipo de cadenas cinéticas (v. Entrada 28) o cómo repercute ello en los husos musculares y el órgano tenidoso de Golgi (v. Entrada 26) se supone que ese profesional está buscando una progresión de cada uno de sus alumnos dentro del método que les enseña.
En Feldenkrais solemos decir que no importa el destino sino el viaje: el proceso, no el resultado. Por ello, a primera vista, la Teoría de sistemas dinámicos puede ser más pertinente para una línea de trabajo más ambiciosa:

  • El individuo desarrolla su organismo reconociendo el ambiente y responde a las tareas que debe resolver.
  • Los sistemas múltiples funcionan de una manera cooperativa motivados por las exploraciones del individuo en el ambiente.
  • Las etapas de desarrollo pueden surgir de la auto-organización del individuo entre la multitud de los sistemas que están funcionando en su organismo.
  • Siempre el organismo elegirá las respuestas más apropiadas que surjan motivadas por el ambiente.
Un buena clase, en resumen, debe tener una serie de tareas significativas en un contexto funcional. Marilupe le agrada enfatizar que cada individuo es el creador de su propio y único cerebro y por ende de su propia conducta motora: "La plasticidad cerebral, las conexiones sinópticas están ligadas a la propia actividad del individuo, junto con los programas genéticos y las oportunidades del medio ambiente."
Si tú como alumno tienes cada día un trabajo de escritorio de ocho o más horas, debes buscar la manera de proveerte más oportunidades en tu medio ambiente para poder tener más bienestar en tu organismo.
Si tú como profesional del movimiento no creas esas oportunidades en clases y sólo repites mecánicamente los movimientos del método que enseñas, pues deberías aprender a generar más oportunidades y ambientes para crear mejores cerebros y mejores conductas motoras.


martes, 17 de septiembre de 2013

Entrada 42. Tras la búsqueda de mentes sanas. Mindsight: El asombroso viaje a la transformación personal a través de la mente

Dan J. Siegel es uno de los expertos mayormente reconocidos en el medio académico estadounidense en la psicología del desarrollo. Actualmente es profesor de psiquiatría en la Escuela de Medicina de la UCLA y se ha dedicado a estudiar las relaciones familiares con un énfasis en cómo las experiencias significativas influyen en las emociones, conducta, memoria autobiográfica y la narrativa del individuo.

Respecto a nuestro entorno del movimiento en el siguiente vídeo podréis disfrutar en su conferencia (en inglés) del desarrollo de sus fascinantes aproximaciones a la mente. Nos revela apenas que el 95% de los terapeutas de la salud mental consultados por él no tenían una definición científica de lo que es la mente, del cerebro muchas, pero de la mente ni un solo documento o conferencia.

Dr. Siegel define que la mente es: "Un proceso que regula el flujo y la energía de la información. La mente humana ocurre de dos maneras: en el cuerpo a través del sistema nervioso; la otra en las interrelaciones que tenemos con los demás, con el otro."
De lo que va desarrollando Siegel en su conferencia, hay una exposición de un caso clínico que me conmovió profundamente: una paciente que por un accidente de tráfico recibe un impacto directo sobre su zona del córtex pre-frontal, en la zona límbica del cerebro (responsable de cinco procesos: clasificar los eventos que ocurren, la motivación, diferenciar entre diferentes sistemas de memorización, generar emociones o estados afectivos y por último, las relaciones sociales). 
El caso se devela y puede comenzar a atenderse efectivamente en consulta cuando el paciente de seis años reporta que echaba de menos a su madre. El dr. Siegel estaba tratando al niño como psiquiatra infantil porque el niño se negaba a hablar en la escuela. Siegel no entendía la importancia del accidente de tráfico de la madre hasta que pudo ver un vídeo familiar donde salía ella bailando con el niño en el cumpleaños de su padre, mirándose a los ojos y comunicándose entre ellos a un nivel muy profundo. Él niño le informa que así era su madre antes, ya no más.
Una vez llaman a la madre a la consulta, el dr. Siegel se da cuenta que el niño tenía razón: esta señora se comportaba de una manera completamente diferente, sobre todo en sus relaciones sociales con los demás: un ser humano diferente. Al estar en la consulta el dr. Siegel solo con los padres y preguntar cómo era la vida desde el accidente, ella respondió: "Yo creo que si tuviese que ponerle unas palabras diría que he perdido mi alma."
Ella en efecto podía hablar, caminar, comer, pensar, pero se comportaba de una manera diferente. Su zona pre-frontal estaba afectada (en la cual está parte del córtex y el sistema límbico),  y justamente esta incluye nueve funciones que se relacionan con la salud mental: regulación corporal de corazón, pulmones, etc; comunicación a los ojos con los demás; equilibrar las emociones; calmar el miedo; flexibilidad de respuesta (pausa antes de actuar); viajar en la línea temporal, del pasado, presente y futuro; capacidad de empatía con el otro; octava, capacidad de moralidad y compasión; la novena y última, la intuición.
Dan Siegel puede demostrar hablando, sin moverse, cómo la mente y el cuerpo pueden tener comunicación entre sí. 
En este sentido siempre se habla que el método Pilates es un método para el cuerpo y la mente. 
Los profesionales intentan cada día más demostrarlo a través del movimiento, no del habla. ¿Es importante para ti demostrarlo o que te lo demuestren? ¿Cómo prefieres hacerlo: hablando o moviéndote?

jueves, 12 de septiembre de 2013

Entrada 41. Primera película de pilates.



Mark Pedri ha asumido la aventura de filmar una película que pueda ser un compendio lo más heterogéneo y extensible posible. Merece la pena mirarlo y apoyarlo, aunque la cobertura esté más dedicada a EEUU que a Europa. La película se llama: A movement of movement, y se hizo en parte con la aportación personal e institucional de una buena parte de la comunidad de profesionales del pilates a nivel internacional.
El día de ayer pude comunicarme por correo con Mark y me informó que están recibiendo las solicitudes de todas partes del mundo para decidir en qué idiomas subtitularán la película. Cuando lo hagan en castellano tendremos una proyección especial en el estudio.


jueves, 18 de julio de 2013

Entrada 40. Trabajo inteligente, no fuerte. ¿Qué tan duro tiene que ser el pilates?

En una de las últimas discusiones de cuál pilates practicamos en el estudio, una de las alumnas que más pudiese creer en mi línea de trabajo me dijo que nuestras clases no podían ser consideradas estrictamente 100% Pilates y quizás, si yo hubiese estado en la mitad de mi trayecto profesional me hubiese enfadado con ella, me hubiese ofuscado alegando que llevo mucho dinero invertido en "pilates" para que alguien me diga que no lo enseño. 
Profundizando su juicio, y con muchas horas de clases, le doy la razón, ya que si bien utilizamos el reformer, o las sillas, también podemos utilizar el TRX o el foam roller o el fitball o, incluso cuando trabajamos en el suelo, aparte del repertorio conocido de mat Pilates, cada día más incorporamos transiciones de movimiento o movimientos enteros del método Feldenkrais para facilitar el movimiento, para optimizar la experiencia del sistema nervioso; en suma: hacer lo imposible, posible, lo posible, estético.
Shelly Power es una de las mejores instructoras, mentoras y formadoras que lidera la escuela que yo represento en EEUU. Shelly escribe poco, pero en su último post debe ser de lectura obligatoria para quienes nos dedicamos profesionalmente al movimiento.
Sus reflexiones finales no son excluyentes para cualquier tipo de alumno de Pilates: "¿repites lo mismo, año tras año, o estás progresando en tu práctica del método? ¿Entiendes la manera de hacer los ejercicios cada vez más fácilmente?"
Otro aporte de Shelly en ese post es su valiosísima experiencia como alumna y justamente el aprender de los mejores instructores, aquellos capaces de ocuparse más de sus alumnos que de ellos mismos. De estos aprendió la forma de hacerles entender el movimiento que se pide en la clase, cómo puede hacerse mejor, sin que cueste tanto. Esa calidad de movimiento es la que permite experimentar movimientos naturales, no robóticos.
Justo ayer, llegó una alumna algo cansada de tres años de clases de pilates en un polideportivo municipal. Siempre la misma tabla, se la sabe de memoria por supuesto, pero algo le dice que el movimiento puede ser mucho mejor, por eso estaba hablando conmigo, está en esa vía del auto-descubrimiento. 
Tardó tres años, puede tardar toda la vida... no pasa nada, es perfecto. 
¿Cómo calificarías tus movimientos en clase?


Entrada 39. Pilates permeable a la evidencia científica.


Cada vez es más frecuente escuchar a mis alumnas que entre un grupo de amigas hay varias que practican Pilates, cuando justamente algunas de ellas tienen tres cursos, cuatro y hasta siete haciendo el Pilates con máquina. Sus amigas ni siquiera han acabado el primer curso, y acaso lo más curioso es que muchas ya son expertas en el tema y pueden describir el método e incluso afirmar que no son necesarias las máquinas, que con el fitball todo se puede hacer. Por respeto a los lectores de este blog no volveremos a tocar lo que se expuso en la Entrada 38 acerca del Pilates reformer.
No obstante, el punto de constante reflexión para nuestra práctica profesional es la permeabilidad del método a la evidencia científica. De hecho, es una de las principales razones que explica el hecho de que cada día sea más frecuente que los profesionales de la salud nos deriven o remitan a sus pacientes.
En un foro de Linkedin que me gusta participar habitualmente, un colega comentaba que el colmo de un purista del Pilates sería dar clases en bañador, como lo demuestra el propio Joseph Pilates en innumerables fotografías de la época con su reluciente bañador blanco y zapatillas de ballet.
Hay que asumir que el buen Joe murió en 1968 y desde entonces han ocurrido muchísimos descubrimientos científicos y respecto al Pilates esto ha sido bidireccional: investigadores que han estudiado el Pilates o investigadores cuyos descubrimientos se han aplicado directa o indirectamente al método.
El siguiente link de BBC Mundo es ilustrativo en este sentido: resulta que en los últimos cincuenta años, casi el mismo tiempo que lleva Joe muerto, los investigadores habían desestimado una propiedad fisiológica de los músculos: a través de los filamentos de miosina, se activa la actina y se activa la contracción muscular, pero ahora están demostrando que  la fuerza generada no es vectorial sino radial y de ejes largos.
Esto tiene implicaciones y aplicaciones que aún están por verse, como por ejemplo en el análisis molecular de los músculos afectados en las patologías coronarias.
En todo caso, refuerza el paradigma de la malla muscular y la tensegridad, también referidas en la Entrada 17. La periodista Michell Roberts de la BBC finaliza su artículo con la frase de que está por verse cómo aplicarán estos hallazgos los físicoculturistas. 
Por mi parte yo y muchos de mis colegas ya estamos estudiando este hallazgo. 
¿A ti te interesa investigarlo? ¿Y a tu monitor?