martes, 22 de abril de 2014

Entrada 52. El movimiento para darse cuenta. Cambios diarios en la Corteza motora primaria M1.

Al seguir leyendo a Moshé Feldenkrais en Awareness through movement, es bastante interesante que él clasifique al movimiento dentro del primero de los tres estados posibles del ser humano: despierto, dormido y awareness.
Además, como movimientos considera plausibles la propiocepción, la respiración, comer, digerir, hablar, ver, oír, la circulación de la sangre inclusive. Es decir dentro de la fase de estar despierto el ser humano puede sentir, emocionarse, pensar y también moverse (y dentro de moverse están todas las ocho opciones anteriores incluyendo la circulación de la sangre, un movimiento en sí mismo).
Para Moshé hay por lo menos cincuenta métodos en el mundo para corregir al ser humano, incluyendo la hipnosis y la sugestión, además que aquellos que lo practican creen firmemente que es el mejor (o el único) método. Ello puede incluir disciplinas tan disímiles como: religiones, sistemas esotéricos (internos) practicados en el Tibet, la India y el Japón en diversas épocas humanas que han influenciado a los cabalistas judíos (los Hassadim) y los menos conocidos moralistas de Mussar, influenciados más de lo que se cree por el Zen y el Raja Yoga. En diferentes épocas todos han intentado mejorar el comportamiento del hombre, el bienestar inclusive.
Moshé insiste en el refinamiento del movimiento por varios motivos:
  1. El sistema nervioso está muy ocupado por el movimiento (por el hecho de la tracción que ejerce la fuerza de gravedad sobre el cuerpo humano)
  2. Es más fácil distinguir la calidad de un movimiento que los matices de las emociones y de algunos pensamientos.
  3. La experiencia del movimiento puede ser muy informativa.
  4. La auto-estima del individuo depende mucho de la manera cómo se mueve.
  5. El movimiento es la base física del awareness (darse cuenta)
  6. La respiración es un movimiento en sí mismo (mejora la organización muscular, mejora el movimiento músculo-esquelético y el estar de pie también
  7. Puede ser el punto de inflexión de los hábitos adquiridos a lo largo de nuestras vidas (esto se vincula con lo que se conoce en el método como la reversibilidad y los cambios en la corteza motora primaria, que a su vez tienen secuelas en pensamientos y sentimientos).
Puede sonar un poco raro compartir con nuestros colegas del mundo del Pilates y del movimiento que tomen en cuenta también El Homúnculo de Penfield, pero el que sea lo suficientemente curioso averiguará todo lo que pueda acerca de este subsistema.

De hecho, cualquier avezado traumatólogo podrá asegurar que el Feldenkrais es propiocepción y gravedad ad infinitum y que el Pilates puede ser lo mismo, pero con unos aparatos que parecen de la tortura de la época medieval. No obstante, en el movimiento y en su refinamiento está la veta que nos puede llevar a muchísimas minas de nuestro sistema y subsistemas.